viernes, 18 de marzo de 2016

IRON MAIDEN - KILLERS (1982)




Hoy comparto con ustedes el siguiente vídeo (creado por mí para la ocasión) con una tema de la archiconocida banda británica de heavy metal 'Iron Maiden'. La canción pertenece al que, desde mi punto de vista, es el mejor álbum en la larga carrera de este grupo: 'Killers', de 1982, el segundo en la discografía de la "Dama de Hierro", en el que contaban con el gran Paul Di'Anno como vocalista (antes de la llegada de Bruce Dickinson). Para acompañar a esta tema, he seleccionado un par de secuencias de ese clásico antológico del cine de terror llamado "Un hombre lobo americano en Londres" ('An American Werewolf in London', dirigido por John Landis en 1981, un año anterior al lanzamiento del disco). Las imágenes casan perfectamente con la letra de la canción (el asesino psicópata que espera agazapado a sus víctimas en el suburbano) tanto, tanto, que parecieran haber sido rodadas ex profeso para ella. Así que ya saben, pulsen la opción para maximizar el vídeo y que disfruten pasando un poco de miedo.



IRON MAIDEN - KILLERS

Caminando por el metro, sus ojos te queman en la espalda.
Un paso más atrás, se lanza presto al ataque.
¡Suplica piedad! Se ríe mientras te ve desangrarte.
Un asesino detrás de ti, su sed de sangre desafía todas sus necesidades.

Mis víctimas inocentes son masacradas con ira y desprecio.
La farsa de la religión del odio que arde en la noche.
No tengo a nadie, estoy obligado a acabar con esta voracidad.
Una voz dentro de mí me insta a satisfacerme.

Puedo ver el valor que se supone tiene una vida,
y tú jamás sabrás cómo llegué a entreverlo.

Mi fe en esta creencia es más fuerte que los lazos familiares.
El brillo del metal señala el momento de atacar.
Surge la llamada de la muerte, un grito rompe el silencio de la noche.
¡El próximo día recuerda pasear por donde esté iluminado!

¡Te he encontrado, y ahora no hay adonde huir!
¡Me estremezco de excitación! ¡Oh, Dios mío! ¡Qué he hecho?
¡Oh sí, lo he vuelto a hacer de nuevo!

Caminando por el metro, mis ojos te perforan un agujero en la espalda.
Un paso más atrás, se lanza presto al ataque.
¡Suplica piedad! Se ríe mientras te ve desangrarte.
Un asesino detrás de ti, mi sed de sangre desafía todas mis necesidades.

¡Ten cuidado, que voy a por ti!