sábado, 1 de agosto de 2015

NACIMIENTO Y MUERTE DE UNA IDEA
EN TRES INSTANTES


Aprovechando que estamos en verano y media España se encuentra cerrada por la canícula (¿hay alguien ahí fuera leyendo esto o estáis todos en la playa?) durante el presente mes de Agosto me voy a dedicar exclusivamente a subir al blog algunas de las fotografías en blanco y negro que hice hace más de 15 años (en torno al año 2000) cuando no era más que un joven y bohemio estudiante de Fotografía Artística en la Escuela de Artes y Oficios de Granada. La verdad es que me da bastante apuro enseñar algunas de mis fotos en público, porque no son nada del otro mundo, todo sea dicho. No penséis que voy por ahí presumiendo en plan artista; conozco perfectamente mis limitaciones. Por eso las publico durante esta época estival, en el que el número de visitas y la actividad bloguera se reducen al mínimo y nos encontramos casi, casi en familia. Así que durante los próximos 30 días os va a tocar tener que aguantarme hablando de mis fotos, como esa vieja tía vuestra que cada año os visitaba martirizándoos en sesiones interminables con sus fotografías tras la vuelta de unas aburridas vacaciones.

Puede que a los chavales de ahora, acostumbrados a la facilidad de la fotografía digital y a los modernos programas de retoque de imagen, esto que voy a contar les suene a prehistoria, pero lo cierto es que hace 15 años, cuando yo estudiaba, la fotografía todavía era analógica. Eso quiere decir que, para tomar cualquier foto, había que sumergir los negativos en un tanque de revelado y posteriormente positivarlos en una habitación a oscuras con luz roja. Con la ayuda de una ampliadora, el papel fotográfico debidamente expuesto iba pasando de cubeta en cubeta de productos químicos, recibiendo primeramente un baño de revelador, un posterior lavado con agua fría (para eliminar los restos de sales de plata) y finalmente una capa de fijador. Para tomar la más sencilla de las imágenes era necesario un laboratorio fotográfico bastante bien equipado. El fotógrafo era una especie de alquimista que se pasaba el día encerrado a oscuras en su laboratorio mágico, rodeado de pociones y  forjando todo tipo de imágenes. A pesar de lo que pueda parecer, no hace tanto tiempo de ésto. Tenéis mi palabra de que todas las fotografías que voy a exponer aquí durante este mes son FOTOGRAFÍAS ANALÓGICAS.

Y empezamos con una serie de tres imágenes a las que en su momento bauticé con el título de "Nacimiento y muerte de una idea en tres instantes" (en aquella época me gustaba ponerles títulos rimbombantes a mis fotografías). En ellas se ve como una bombilla colgante es destruida y estalla en mil pedazos tras el impacto con un candado. Mi intención era obtener una metáfora visual de esos momentos en los que se nos ocurre una idea que nos parece absolutamente brillante, pero que tras ser sopesada unos breves segundos, desechamos por absurda. No era tan buena como habíamos pensado inicialmente.

Aunque en este caso no estamos hablando realmente de fotografías, sino de fotogramas (también llamados rayogramas en honor a Man Ray). Las imágenes no fueron obtenidas utilizando una cámara (no existen, por lo tanto, negativos) sino colocando los objetos directamente sobre el papel fotográfico y exponiéndolos a la luz de la ampliadora. Un curioso ejemplo que nos demuestra que para obtener bellas imágenes fotográficas no es necesario el uso de ninguna cámara. El próximo día, más y mejor.


1. Génesis.

2. Impacto (candado mediante).

3. Tinieblas.

jueves, 23 de julio de 2015

JOSÉ SAZATORNIL "SAZA" (1925 - 2015)




El intérprete catalán José Sazatornil, más conocido familiarmente por sus compañeros de profesión como "Saza", fue uno de esos (mal llamados por algunos) actores secundarios de nuestra cinematografía, uno de nuestros imprescindibles. Quizás nunca protagonizase en solitario ninguna obra (y no porque le faltase talento para ello, más bien al contrario) pero a cambio fue un actor de reparto de auténtico lujo, con una enorme vis cómica natural y tremendamente querido por el público de distintas generaciones. Aunque si empezáramos a repasar su filmografía, nos daríamos cuenta que Saza ha participado en prácticamente la mayoría de las mejores películas del Cine Español de todos los tiempos: "El verdugo", "Un millón en la basura", "El astronauta", "La escopeta nacional", "La colmena", "El año de las luces", "Espérame en el cielo", "Amanece, que no es poco", "Todos a la cárcel", "Historias de la puta mili"... Enorme. Y además inspiró al personaje de "Martínez el facha" de Kim, uno de esos seriales de cómic de la revista satírica "El Jueves" que ha estado funcionando hasta prácticamente anteayer.

Desde este blog le despedimos con la famosa escena final de "Amanece, que no es poco" (1989) de José Luis Cuerda, en la que el Guardia Civil interpretado por él comenzaba a tirotear al Sol por no amanecer por donde era debido. Ocho años después del intento de golpe de estado de Tejero, nuestro país comenzaba a reírse de sí mismo, en una de las películas más geniales y surrealistas (o surruralistas) del cine mundial. Un film de culto con un gran base de fieles seguidores. Descanse en paz.


martes, 14 de julio de 2015

LA IMAGEN MÁS ICÓNICA DE...
ODÍN, POR JACK 'KING' KIRBY


Thor # 143 (Agosto 1967) página 4 - Primera 'headshot splash page' de Odín. Entintado de Bill Everett.

La serie de Thor fue, sin lugar a dudas, la otra gran serie de Jack Kirby para Marvel Comics, sólo por detrás de "Los 4 Fantásticos". El dios nórdico siempre estuvo en el puesto más alto entre las preferencias personales del dibujante, siendo una de sus creaciones favoritas de siempre. Si Kirby llegó a dibujar la cifra récord de 102 números ininterrumpidos del cuarteto fantástico, con Thor no le anduvo a la zaga, alcanzando los 90 ejemplares (primeramente entre los números 83 a 125 de la cabecera 'Journey into Mystery', que a partir del número 126 pasaría a titularse 'The Mighty Thor', albergando en adelante las aventuras en solitario del hijo de Odín). Kirby permaneció como dibujante titular de la serie hasta el número 179 (Agosto 1970), momento en el cual abandonó la editorial en la que había labrado su leyenda para emprender la aventura de crear el Cuarto Mundo para DC Comics. Durante todo este tiempo, Kirby sólo se perdió 8 números de Thor, en los que fue sustituido de manera puntual ('JiM' # 90-92, 94-96 y 'TMT' # 126 & 178) y siempre por imperativos laborales o exceso de trabajo (en aquella época eran multitud las portadas a realizar y las series que Kirby ayudaba a despegar en sus primeros números). El Dios del Trueno fue el personaje individual del que más páginas realizó y, aún a día de hoy, Kirby sigue siendo el dibujante más longevo en la historia del personaje.

Entre los 4F y Thor el Rey veía cubiertos sus dos principales intereses argumentales y creativos: si las aventuras de la familia de Reed Richards representaban la ciencia-ficción en su vertiente más pura y dura, con Thor Kirby disfrutaba de su otra gran pasión vital, la mitología. Ambas series resultaban ser las dos caras complementarias de la misma moneda, una moneda llamada Kirby. En una entrevista radiofónica concedida junto a Stan Lee en la emisora WBAI en 1967, el dibujante hacía las siguientes declaraciones: "Efectivamente, a través de todos estos años he desarrollado un cierto grado de afecto hacia cualquier tipo de personaje mitológico y mi idea sobre el aspecto que deberían tener. Y aquí Stan me dio la oportunidad de dibujar uno [Thor], y no tuve que esforzarme en dibujarlo, sino dejarme llevar, que fue lo que hice, y su mundo se convirtió en el escenario ideal para mí, y desarrollé un apartado visual que realmente llegó a funcionar. Les dí a los Dioses Nórdicos ciertos giros que jamás habían tenido anteriormente en la imaginación de nadie. Y de alguna manera, todo aquello resultó ser terriblemente divertido, y realmente disfruté mucho haciéndolo".

Quizás el principal escollo a salvar para que la etapa de Kirby en Thor alcanzase a ojos del gran público la misma consideración de obra maestra que su etapa en "Los 4 Fantásticos" radicaba en que, mientras que en una sus dibujos disfrutaban del entintado de Joe Sinnott, en la otra sus planchas se veían mayormente perjudicadas por las tintas del inefable Vince Colletta. Pero no divaguemos y vayamos al grano. Una vez expuesta la importancia de Thor dentro de la carrera de Kirby, queda argumentar por qué, en opinión de quien esto escribe, la imagen de Odín que tienen ustedes ubicada más arriba es la imagen más icónica del personaje. ¿Qué tiene de particular?

Kirby ya había dibujado anteriormente algunas splash pages (o ilustraciones a toda página) de cuerpo entero con Odín de protagonista. Lo que hace especial a ésta de la página 4 de 'The Mighty Thor' # 143 es que fue la PRIMERA 'headshot splash page' (o ilustración a toda página del rostro del padre de Thor) realizada por el dibujante en un primerísimo primer plano. Y la verdad es que la lámina no podría resultar más impresionante: Kirby consigue transmitir con éxito toda la majestuosidad hierática, el porte regio, la sabiduría y el poder encarnado que representaba la figura del Padre de Todos, sintetizado en una imagen antológica, mi favorita de entre las muchas que el Rey realizó sobre el personaje. El punto de vista del espectador se situaba en un plano ligeramente inferior con respecto al rostro del dios-guerrero, en un leve contrapicado (como desde los ojos de un niño, de abajo hacia arriba) lo que contribuía a aumentar su sensación de grandiosidad. Kirby se recreó en todos los detalles por minuciosos que fueran, desde la barba y cejas canas del anciano pasando por los diferentes grabados del cetro real que portaba en el puño o las diferentes falanges que conformaban el guantelete metálico de la mano de Odín. Por no hablar del barroco diseño del casco metálico, una suerte de enorme corona vikinga que es pura fantasía, y que de haber existido de verdad hubiese imposibilitado el movimiento de quien la portase debido a su enorme peso. Kirby parecía haberse inspirado en su concepción en los sombreros rococó de las damas de la corte de María Antonieta, quienes a finales del siglo XVIII pusieron de moda el uso de ciertos adornos capilares tan recargados que algunas pelucas incorporaban incluso enormes maquetas de barcos sujetas con estructuras de alambre (absolutamente verídico, como puede comprobarse en determinados grabados). Ríanse ustedes de los sombreros que visten las señoras actualmente en las famosas carreras de caballos de Ascot.

Posteriormente a ésta, Kirby realizó diferentes 'headshot splash pages' del personaje, de manera que este tipo de ilustraciones se convirtieron en una especie de marca de la casa o seña de identidad característica del dibujante de la serie. Por destacar algunas, podemos señalar estas de Thor # 153, # 162 y # 166, aunque ninguna tan impresionante como la que hoy nos ocupa. Los retratos a toda página del rostro de Odín llegaron a estar íntimamente relacionados con Kirby. Tras su marcha en el número 179, el primer dibujante que tuvo el valor de sustituirle al frente de las páginas de Thor fue Neal Adams (en una brevísima etapa de apenas dos ejemplares, números 180 y 181, a la que siguió otra más prolongada de John Buscema) y lo primero que hizo el genial Adams fue homenajear al Rey tras su reciente marcha, en la página 4 del número 180 (no por casualidad la misma página en la que Kirby realizó su primera headshot splah page de Odín). Resulta innecesario remarcar que ambas imágenes tienen más de un punto en común. Sin duda, hermoso tributo el que rindió Neal Adams al Rey sin corona de los comic-books.


Thor # 180 (Septiembre 1970) página 4 - Adams homenajea al maestro Kirby. Tinta de Joe Sinnott.

domingo, 12 de julio de 2015

ADIÓS, JAVIER (1944 - 2015)




Se me parte el alma. No tengo palabras para expresar la pena que siento en estos momentos, de verdad. Adiós, Javier, te seguiremos recordando. Al fin y al cabo, no todo se reduce a una cuestión de vanidad...





...Y TODO ES VANIDAD

Gracias a mi conducta, vagamente antisocial,
temo no verme nunca encaramado a un pedestal:
no alegrará mi efigie el censo de monumentos,
no vendrán las palomas a rociarme de excrementos.

Y es una pena, la verdad,
porque sería muy bonito
seguir de adorno en mi ciudad
sobre un buen bloque de granito.

Pues qué penita y qué dolor, (¡qué dolor, qué dolor!),
pues qué penita y qué dolor,
no tendré estatua, no señor.

Gracias a mi postura, más bien anticlerical,
no será un siglo de éstos cuando entre al santoral:
no acudirán beatas a pedirme un milagrillo,
no vendrán los ladrones a vaciarme mi cepillo.

Y es una pena, la verdad,
porque tenía cierta gana
de echarle un ojo a la deidad
mientras me doran la peana.

Pues qué penita y qué dolor, (¡qué dolor, qué dolor!),
pues qué penita y qué dolor,
no tendré culto, no señor.

Gracias a que mi musa se las da de cerebral
son pobres mis compases para expresión corporal:
no danzarán mis prosas las reinas de discoteca,
no vendrán los carrozas a hacer su gimnasia sueca.

Y es una pena, la verdad,
porque sería algo inefable
cambiar la torpe realidad
y ser o Borges o bailable.

Pues qué penita y qué dolor, (¡qué dolor, qué dolor!),
pues qué penita y qué dolor,
no tendré el Nobel, no señor.

Gracias a mi tozuda decisión existencial
no cabe entre mis planes dar ningún salto mortal:
no gozará las honras funerales mi alma en pena,
no vendrán los gusanos a tirar de la cadena.

Y es una pena, la verdad,
porque sería algo divino
ver cómo todo es vanidad,
y yo en decúbito supino.

Pues qué penita y qué dolor, (¡qué dolor, qué dolor!),
pues qué penita y qué dolor,
no tendré esquela, no señor,
no tendré esquela, no señor.

lunes, 6 de julio de 2015

JACK KIRBY'S FOURTH WORLD - JOHN BYRNE




Recientemente, he podido comprar saldada y a muy buen precio la edición española de un material que ya había ojeado hace unos cuantos años en su edición original en inglés, pero que nunca hasta ahora había tenido oportunidad de leer en profundidad. Me estoy refiriendo a la etapa de John Byrne de mediados de los 90 de "El Cuarto Mundo", o lo que es lo mismo, a cargo de una de las mejores (y más incomprendidas) creaciones de Jack 'King' Kirby para la editorial DC Comics.

La edición en 6 tomos de Planeta DeAgostini fue publicada en 2007, e incluye los últimos 4 números del fallido volumen 4 de 'New Gods' (números 12 al 15, primer trabajo de Byrne con estos personajes). Tras la cancelación, estos 4 ejemplares le servirían al autor como prólogo perfecto para su continuación natural, los 20 números de la nueva serie rebautizada como 'Jack Kirby's Fourth World' (en 1996 Byrne exigiría como condición indispensable para su permanencia en el relanzamiento que la nueva serie se titulase de esa forma, en tributo al Rey de los Cómics, que acababa de fallecer apenas dos años antes, en Febrero de 1994). Y es que el cariño, el conocimiento y el respeto con el que Byrne trató a los personajes de Kirby es palpable y se deja notar en todas y cada una de las viñetas de este proyecto, como veremos detenidamente más adelante.

Kirby planificó el Cuarto Mundo a finales de los años 60 a espaldas de Stan Lee, durante la última etapa de su estancia en Marvel, manteniendo sus ideas alejadas de los ojos del guionista. Es por este motivo que muchos de los diseños gráficos de Kirby para los Nuevos Dioses son algunos de los mejores y más complejos de su carrera, puesto que dispuso de bastante tiempo para pulirlos y añadirles varias capas de significado. Su intención primitiva era que el Cuarto Mundo fuese la continuación natural de Thor y Asgard. Kirby planeaba destruir el mundo divino de estos personajes con el inevitable Ragnarok (tal y como la mitología nórdica predecía) al mismo tiempo que de las cenizas de las viejas deidades renacerían los Nuevos Dioses. Un nuevo mundo creado en exclusiva por él, y del que ambicionaba escribir los guiones en solitario. Cuando Kirby llevó esta propuesta a los editores y directivos de la Casa de las Ideas, estos no tardaron en rechazarla. Les pareció muy radical eliminar de un plumazo la serie de Thor y todos los exitosos personajes que la rodeaban para empezar de cero con otros nuevos, cuya aceptación por parte del público estaba por ver. Despechado, Kirby se marcharía, como es sabido, a la Distinguida Competencia, con la intención de demostrar que el éxito que la editorial de Martin Goodman había tenido durante esos años se debía principalmente a él. Y para ello, el primer proyecto que realizaría para DC sería el rechazado Cuarto Mundo, desarrollándolo en 4 títulos distintos e interconectados ('Superman's Pal Jimmy Olsen', 'The Forever People', 'Mister Miracle' y 'The New Gods').

Sin embargo, la intentona de Kirby de replicar sus logros de Marvel con DC no fue del todo exitosa. El Cuarto Mundo estaba lleno de ideas metafísicas y religiosas (la Fuente) nuevos conceptos científicos (las Madres Caja) y una aproximación al género de superhéroes como nunca antes se había visto. Algunas de estas ideas resultaban tan complejas que al bisoño público de los años 70 les costó asimilarlas. El Cuarto Mundo era un concepto claramente adelantado a su tiempo (y aún hoy día lo sigue siendo). Además, la falta de pericia de Kirby con los guiones también se dejó notar. El artista era una fuente inagotable de ideas y argumentos que se amontonaban uno tras otro, por aluvión, sin dar tiempo al lector a asimilarlos (como la famosa "ecuación antivida"). Y lo que es peor, la cancelación llegó a estos títulos antes de que Kirby pudiera desarrollarlos apropiadamente, la mayoría de ellos permaneciendo apenas apuntados o esbozados durante décadas. Son muchos los aficionados que se preguntan qué clase de obra maestra podría haber sido el Cuarto Mundo si detrás del genio de Kirby hubiera estado un guionista como Lee, capaz de encauzar y dar sentido al torrente arrollador de creatividad del dibujante.

Entrando ya en materia, ¿qué podemos encontrar entonces en este "Cuarto Mundo" de John Byrne? Pues francamente, y a grandes rasgos, nos hallamos ante una serie muy entretenida en la que siempre pasan cosas (algo que lamentablemente no puede decirse de la mayoría de títulos Marvel y DC actuales). Y es que la diversión es algo que, como mínimo, está garantizado en un tebeo hecho por Byrne. [SPOILERS] El artista empezó fusionando Nueva Génesis y Apokolips en un sólo planeta (para después volver a separarlos), encontró un nuevo interés romántico para Orión, nos descubrió a la hija secreta de Oberón, mató y resucitó a Highfather y aprisionó a Darkseid en el muro de la Fuente. Y no sólo eso, sino que además Byrne se recreó en explicar algunos conceptos que Kirby nunca supo aclarar originalmente, como cuáles habían sido los Tres Mundos Divinos (o edades) anteriores al Cuarto, y qué pasaría si los Viejos Dioses regresasen. Cada número venía acompañado de una pequeña historia corta sobre el pasado de algunos personajes, tituladas genéricamente "Historias de los Nuevos Dioses", en homenaje a los "Relatos de Asgard" que Lee & Kirby incluyeron al final de 'Journey into Mystery' y 'The Mighty Thor'. En estas historias breves Byrne amplía de forma lógica la mitología del Cuarto Mundo y nos ofrece algunos de los mejores momentos de la serie, como el origen -nunca contado- de Darkseid, antes conocido como Uxas, y cómo traicionó a su hermano Drax para hacerse con el control de la Fuerza Omega. O la primera escapada a la Tierra de Mister Milagro durante el siglo XIX, después de huir del orfanato de la Abuelita Bondad. O el adiestramiento de Kanto, el asesino personal de Darkseid, en la corte renacentista de los Borgia. O la identidad desconocida del Hombre Infinito.

Este mismo modelo de historias de complemento sería imitado posteriormente por Walt Simonson durante su estancia en la cabecera de 'Orión', aunque él contaría con algunos de los mejores autores del mercado americano para ilustrar sus guiones, caso de Frank Miller, Dave Gibbons, Howard Chaykin, Arthur Adams o John Paul Leon.


Recréense con esta impresionante doble 'splash page'  a color de "El Muro de la Fuente",
perteneciente a las páginas 10 & 11 del número 15 de 'New Gods' Volumen 4 (Febrero 1997).
Entintado de Bob Wiacek y color de Rick Taylor - Pulsar sobre la imagen para ampliar.


En cuanto al dibujo y el aspecto gráfico de la serie, podemos decir que nos encontramos en una etapa intermedia de Byrne. Atrás quedaban sus mejores y más inspirados momentos en títulos como Los Vengadores, Los 4 Fantásticos, Alpha Flight o Supermán, pero aún no había degenerado al nivel posterior de dejadez y falta de detalle de sus peores trabajos, como Wonder Woman, Lab Rats o X-Men: Los Años Perdidos. Algunas páginas de Byrne para el Cuarto Mundo son magníficas, quedando en el recuerdo del lector algunas escenas de acción antológicas, como la pelea del Thor del universo DC con Big Barda, o las dos cruentas batallas entre los hermanos Kalibak y Orión por el control del trono vacante de Apokolips [FIN DE SPOILERS]. Aunque hay que reconocer que los 4 ejemplares iniciales de 'New Gods' tienen un mejor acabado, puesto que contaban con tintas de Bob Wiacek, mientras que en el resto de números de 'JK4W' Byrne se entintaba a sí mismo. Un Byrne que durante muchos números ejerció de autor completo, realizando el guión, el lápiz, la tinta y hasta la tipografía y la rotulación de los cómics, en plan Jim Aparo. Detalles como estos demuestran las ganas con las que el artista afrontó el reto de narrar las aventuras de los personajes de Kirby. De hecho, de los muchos autores que durante décadas se han encargado de estas creaciones, solamente dos han sabido comprender el legado kirbyano y han estado a la altura de las circunstancias: el propio Byrne primero y Walter Simonson después. Por este motivo, resulta doblemente incomprensible lo poco que se ha reivindicado esta etapa de Byrne y lo injustamente desconocida que resulta para muchos aficionados.

De la edición española de Planeta, poco hay que destacar. Se trata de una MALA edición, sencillamente. La traducción es pésima, la rotulación mecánica impide apreciar el trabajo de Byrne con ella, la corrección de textos es prácticamente inexistente (puesto que se cuelan algunas erratas y faltas de ortografía sonrojantes e intolerables en cualquier publicación mínimamente profesional) y además el formato de publicación elegido -"Clásicos DC"- es más reducido y pequeño que el habitual formato comic-book (15x23 frente al típico 17x26 cms). Al menos es en color, eso sí. Y se trata de la ÚNICA edición disponible en castellano de este material, no lo olvidemos.

Mientras ECC se decide o no a publicar en España la reciente edición OMNIBUS en 4 tomos del Cuarto Mundo de Jack Kirby (una edición prometida y largamente pospuesta que por fin haría justicia a esas creaciones en nuestro país, habida cuenta de la nefasta edición en blanco y negro de Planeta de 2005), tendremos que conformarnos con la versión de Byrne de estos personajes. Y nada más, les dejo con una cuidada selección de planchas originales de esta serie, para que puedan apreciarla por sí mismos y deleitarse con el arte y el buen hacer de John Byrne. Sean felices.


New Gods Vol. 4 # 12 (Noviembre 1996) página 05 - Tinta de Bob Wiacek.

New Gods Vol. 4 # 12, página 10 - Tinta de Bob Wiacek.

New Gods Vol. 4 # 15 (Febrero 1997) página 13 - Tinta de Bob Wiacek.

*NOTA: A partir de la siguiente plancha, todos los originales cuentan con entintado del propio Byrne.


JK4W # 01 (Marzo 1997) páginas 12 & 13 - Pulsar sobre la imagen para agrandar.

JK4W # 01, página 21.

JK4W # 01, página 22.

JK4W # 02 (Abril 1997) página 03.

JK4W # 02, página 08.

JK4W # 02, página 09.

JK4W # 02, página 11.

JK4W # 02, página 12.

JK4W # 03 (Mayo 1997) página 17.

JK4W # 04 (Junio 1997) páginas 04 & 05 - Pulsar sobre la imagen para agrandar.

JK4W # 04, página 16.

JK4W # 06 (Agosto 1997) página 01.

JK4W # 06, página 10.

JK4W # 06, página 19.

JK4W # 07 (Septiembre 1997) página 05.

JK4W # 08 (Octubre 1997) página 11.

JK4W # 08, página 12.

JK4W # 08, página 14.

JK4W # 09 (Noviembre 1997) página 06.

JK4W # 09, página 08.

JK4W # 09, página 11.

JK4W # 09, página 15.

JK4W # 09, página 16.

JK4W # 11 (Enero 1998) página 01.

JK4W # 11, página 06.

JK4W # 11, página 10.

JK4W # 11, página 14.

JK4W # 13 (Marzo 1998) página 11.

JK4W # 14 (Abril 1998) página 10.

JK4W # 14, página 13.

JK4W # 14, página 16.

JK4W # 16 (Junio 1998) página 07.

JK4W # 16, página 08.

JK4W # 16, página 09.

JK4W # 16, página 10.

JK4W # 16, página 15.

JK4W # 17 (Julio 1998) página 10.

JK4W # 17, página 17.

JK4W # 17, página 18.

JK4W # 17, página 21.

JK4W # 17, página 22.

JK4W # 18 (Agosto 1998) página 03.

JK4W # 18, página 05.

JK4W # 18, página 09.

JK4W # 18, página 18.

JK4W # 18, página 20.

JK4W # 18, página 22.

JK4W # 19 (Septiembre 1998) página 17.